"Vienen días, dice el Señor, en los cuales haré un nuevo pacto con la casa de Israel y con la casa de Judá. Dice Dios: Pondré mi Torá en su mente y la escribiré en su corazón; yo seré su Dios y ellos serán Mi pueblo."  

Jeremias 31:31-33


 

 

 

 

 

 

 

 

    

Parasha VaYetsé – Y partió

Génesis 28:10-32:3

 

“Voy a desfilar hoy con todo tu rebaño. Aparta toda oveja pintada o salpicada de diversos colores y todo cordero de color oscuro; y de entre las cabras las salpicadas de diversos colores y las pintadas. Eso  será mi salario” Génesis 30:32.

Después de trabajar 14 años por las dos hijas de Laban y del nacimiento de José, Jacob desea dejar a Laban y regresar a la Tierra Prometida. Jacob conociendo a su suegro sugirió que en lugar de dinero le diera por pago cierta clase de animales.

Jacob le pide a Laban que separe todos los animales para que de esa manera no se quejara de mala intención de parte de él.  Sin embargo, Labán le permite a Jacob separar el rebaño.  Después de haber hecho la separación vemos que Laban cambia de opinión y se lleva consigo “los machos cabríos listados o pintados, todas las cabras pintadas o salpicadas de diversos colores, todo lo que tenía en sí algo de blanco y todos los corderos de color oscuro; y los entregó en manos de sus hijos”  Génesis 30:35.  También estableció una distancia de tres días de camino entre él y Jacob.  Ahora Jacob se encuentra con menos animales que lo que había anticipado, puesto que Labán se llevó mucho más que lo que se había acordado.

Pero Jacob desarrolla un plan; “entonces Jacob tomó varas verdes de alamo, de avellano y de castaño descubriendo la parte blanca de las varas. Después puso las varas que había descortezado frente a las ovejas, en las pilas de los abrevaderos de agua donde iban a beber las ovejas, porque éstas se apareaban allí cuando iban a beber. Las ovejas se apareaban delante de las varas, y después parían corderos listados, pintados y salpicados de diversos colores” (Génesis 30:37-39)

De esta manera, Jacob exitosamente reproducía su rebaño en el patrón que Labán había acordado. Preguntamos ¿cuándo fue que Jacob recibió esta vision? ¿Fue el angel el que le dijo que las ovejas se multiplicarían de esta manera? O solamente le dijo “cómo” hacer que se multiplicara el rebaño. Si Jacob recibió la visión de la multiplicación por el ángel, entonces ¿que necesidad había de usar las varas?  Y si el angel no le informó sobre el plan de las varas, entonces ¿como sabía Jacob que este plan trabajaría?.

Sabiendo que fue Jacob quién seleccionó las ovejas pintadas y salpicadas es posible que Jacob tuviera cierto conocimiento sobre la procreación animal: el hecho científico que el medio ambiente afecta la apariencia de los animals. Quizás Jacob había observado que en ciertas regiones, algunos rebaños son afectados por su ambiente, creando marcas físicas en su lana.  Parece ser que Jacob poseía algo de conocimiento zoológico.   Hoy día se ve que en variadas regiones, algunas especies llevan diferentes marcas y colores, mientras que la misma especie en otra localidad global aparentan ser diferentes. 

Pero, podemos decir que si fue el ángel quién le informó a Jacob de “cómo” aumentar su rebaño con las varas, entonces asumimos que no fue el conocimiento de Jacob quién lo llevó a cabo, o también como el Eterno sabe de zoología (El la creó) le enseñó a Jacob como hacer esta trampa.

Hay una razón para todo esto, Dios le comunicó a Jacob a través de esta visión que todo “se encuentra en Sus manos. Y que no tenía por qué preocuparse” El Eterno había visto lo que Labán le había hecho a Jacob.

Esta es una regla general para todo creyente. La persona que desea llevar una vida santa cumpliendo la Torá de Dios y dedicándose a su estudio sera proveída de lo que necesita para su sustento. Nunca le darán exceso de finanzas puesto que no lo necesitará.  Hillel enseñó “con el aumento de posesiones viene el aumento de la ansiedad”  (Etica 2:7).

Yeshua nos exhorta a no buscar las cosas materiales y descansar en la provision del Padre para nosotros. “Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No sois vosotros de mucho más valor que ellas?”  Mateo 6:26.

 

Shabbat Shalom

 

 

 

 
 
 

 

 
 
 

 


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