KI TISA

(Shemot 30:23)

 

“Toma también de las especias más finas: de mirra fluida, quinientos siclos; de canela aromática, la mitad,

doscientos cincuenta; y de caña aromática, doscientos cincuenta; de casia, quinientos siclos, conforme al siclo

del santuario, y un hin de aceite de oliva. Y harás de ello el aceite de la santa unción, mezcla de perfume, obra

de perfumador; será aceite de santa unción.”

 

De acuerdo con los sabios de Israel, la Torá es un sistema inmenso de leyes que impactan todo aspecto de la vida de

una persona. Sin embargo, el consenso general incluyendo el de Yeshua nuestro Salvador, es que todas esas leyes

se sumarizan en dos mandamientos; “Amarás al Señor tu Dios con todas tus fuerzas y a tu próximo como a ti mismo.”

Estos dos mandamientos que abarcan todos los demás mandamientos.

De hecho la Torá no provee expresamente una lista de Mitzvot o mandamientos. La recopilación de ellas ha sido posible

por el trabajo de varios rabinos y eruditos de la Torá. Una posible lista se compone de 613 mandamientos, a pesar que

tampoco es muy segura.  Esto ha sido llevado a cabo por el desarrollo de ciertas reglas delineadas para poder establecer

esta lista de mandamientos.

Una de las listas más famosas dentro del judaísmo fue desarrollada por Maimónides. El estableció 14 normas diferentes para

definir los mandamientos. Una de las normas puestas por Maimónides es la de no contar como obligación de mitzvot o mandamiento

los pasos preliminarios para llevar a cabo un objetivo mayor.

Uno de los ejemplos es la creación del Shemen o aceite de unción. Este no puede ser contando entre los 613 mandamientos, puesto

que su objetivo era el de ungir al Sumo Sacerdote, a los componentes originales del Tabernáculo y también a los reyes de Israel.

Sin embargo, encontramos en la Escritura que el mandamiento fue dado de “hacer el aceite de santa unción.” El nombre de este aceite

es “Shemen HaMishchah o aceite de unción.” Esto quiere decir que tiene un propósito específico y que el propósito es parte de la

definición de este aceite. Si no es usado para este propósito entonces pierde su objetivo.

Si asumimos que un nuevo Kohen Gadol o Sumo Sacerdote ha sido nombrado y el aceite de unción no es usado, entonces si el Sacerdote

no ha sido propiamente ungido, entonces la misión de la unción ha sido violada.  Por esto podemos decir que es una obligación el uso del

aceite para el comienzo del trabajo del Kohen Gadol.

En otras palabras, el uso del aceite no cumple un mandamiento independiente de nombrar propiamente a la persona. Es un mandamiento el

usar el aceite, para que el mitzvah del Shemen sea cumplido. Cuando así se hace, el Shemen cumple su misión y propósito.

En el Brit Hadasha, (Nuevo Pacto) encontramos en varias de las cartas escritas por los apóstoles el uso del aceite de unción. Pero, el uso

más importante lo encontramos en la carta escrita a los Hebreos. No se sabe exactamente quién fue la persona que escribió esta carta, pero

sí se sabe por su contenido que la persona era judía y estaba bien versada en el servicio del Templo. 

“Así que si Él (Yeshua) estuviera sobre la tierra, ni siquiera sería sacerdote, habiendo sacerdotes que presentan las ofrendas

según la Torá (ley)” 

 De hecho, sabemos que el Templo estaba todavía en vigencia cuando la carta fue escrita, debido a esta declaración de Hebreos 8:4. Yeshua,

a pesar que nunca entró en el Templo, puesto que no era de la línea sacerdotal de los levitas (descendientes de Leví), cuando iba a Jerusalén,

siempre lo encontramos predicando o enseñando en el Pórtico de Salomón en los alrededores del Templo.

Como Dios nunca cambia, siempre debemos buscar el cumplimiento de todos los Mitzvot o mandamientos en las Escrituras del Nuevo Pacto

o Brit Hadashah.  Y también debemos entender que estas Escrituras no han cambiado las ordenanzas o mandamientos que Dios les mandó a

los hijos de Israel, sino simplemente han sido dirigidas al Nuevo Pacto, el cual fue hecho con la casa de Israel y con la casa de Judá, y por

extensión con los gentiles que El ha llamado.

Cuando Moisés sube al Monte para encontrarse con Dios, las indicaciones dadas fueron las de hacer todo el Mishkan o Tabernáculo de

acuerdo con lo que él (Moisés) había visto en los Cielos. Por este motivo, en el Nuevo Pacto tenemos una Ciudad, un Templo, un Sumo

Sacerdote, un sacerdocio, y por supuesto un aceite de unción.  Nuestro Padre Celestial nunca abandonó a Israel, nunca dejó a Sus hijos, 

sin un sistema de sacrificios por el cual sus pecados serían perdonados.

“Más bien, os habéis acercado al monte Sion, a la ciudad del Dios vivo, a la Jerusalén celestial, a la reunión de millares de ángeles, a la

Asamblea de los primogénitos que están inscritos en los cielos, a Dios el juez de todos, a los espíritus de los justos ya hechos perfectos,

a Yeshua el mediador del Nuevo Pacto.” Hebreos 12:22-23.

Yeshua como mediador del Nuevo Pacto ha sido nombrado Sumo Sacerdote de nuestra fe, y de los bienes que han venido. Ya tenemos

un nuevo Tabernáculo amplio y perfecto, no hecho de manos, o sea no de esta Creación.  Y un Sumo Sacerdote que oficia por nosotros

en el Lugar Santísimo.

“HAS AMADO LA JUSTICIA Y ABORRECIDO LA INIQUIDAD; POR LO CUAL DIOS, TU DIOS, TE HA UNGIDO CON ÓLEO DE ALEGRÍA MÁS QUE

A TUS COMPAÑEROS.”

          Nuestro Sumo Sacerdote ha sido ungido por Dios mismo con aceite de alegría, con aceite de los cielos, para poder oficiar a nuestro favor.

El propósito por el cual el mandamiento del aceite fue dado también ha sido cumplido en los Cielos. El Shemen ha cumplido su misión.

 

“Por tanto, acerquémonos con confianza al trono de la gracia para que recibamos misericordia, y hallemos gracia para la

ayuda oportuna” Hebreos 4:16.