VaYetse - y Jacob partió -- Génesis 28:10-32:3

 

 Monumentos encontrados en los Altos del Golán, Israel

en España, las Islas Baleares, Dinamarca y

 otras partes del mundo.

 En esta porción de la Torá nos encontramos con la situación de Jacob tratando de regresar a la Tierra de sus padres, Abraham e Isaac.  En su encuentro final con Labán, Jacob tomó una piedra y la erigió como memorial (Génesis 31:45)

 “Y Jacob le dijo a sus parientes: Recoged piedras e hicieron un montón y comieron allí junto al montón.  Y Labán dijo: Este montón es hoy testigo entre tú y yo. Laban lo llamó Yegar-sahaduta” (46-48)

Yegar-sahaduta en arameo significa “este montón es un testigo”, pero Jacob lo llamó Gal-ed que en Hebreo significa lo mismo.  Este nombre más adelante evolucionó a Gilead, como la montaña que se conoce hoy día con ese nombre. 

La intención de edificar estos monumentos de piedra era el establecimiento de señales concretas para conmemorar algun evento cuya memoria era digna de ser perpetuada. 

Tenemos como ejemplo, de nuevo a Jacob, cuando partía de Beerseba hacia Harán, tomando una de las piedras de aquel lugar para acostarse sobre ella.   Al despertar de un sueño donde ve a los ángeles del Eterno ascendiendo y descendiendo hacia el Cielo por una escalera, él hace lo siguiente:

“Jacob se levantó muy de mañana, tomó la piedra que había puesto como cabecera, la puso como memorial y derramó aceite sobre ella” (Génesis 28:18).

Establecer pilares o montones de piedras para recordar un evento, o como monumento, es mencionado en muchos otros pasages bíblicos. Josué 4:3 puso 12 piedras en Gilgal para dejar testimonio de la entrada a la Tierra Prometida. En 7:25-26 por el pecado de Acán, depués de apedrear a él y a su familia, los israelitas levantaron sobre ellos un gran montón de piedras, para aplacar la ira de Dios.

Otro testimonio o monumento importante puesto por Jacob lo encontramos cuando el Eterno se le aparece después de haber regreado de Padan-aram y le bendijo.  El Eterno le ratifica el pacto y el cambio de nombre de Jacob a Israel, y le da la promesa de sus padres de llegar a ser una nación y un conjunto de naciones.

También le ratifica la tierra que le había dado a Abraham y a Isaac. 

“Entonces Jacob erigió una piedra en el lugar donde Dios había hablado con él, una piedra memorial.  Sobre ella derramó una libación, y echó sobre ella aceite.” Génesis 35:14

Pero, quizás los más importantes de todos estos pilares de piedra fueron los eregidos por los israelitas bajo la dirección del profeta Jeremías, en el tiempo de su dispersión a las naciones.

“Levanta señales (hebreo - Tsionim), pon indicadores de caminos (hebreo - Tamrurim). Pon atención al camino principal, el camino por el cual caminaste. Vuelve, oh virgen de Israel; vuelve a estas tus ciudades”  Jeremías 31:21

A pesar que el último castigo de Israel sería la dispersión (Galut), entre los gentiles, el Eterno le asegura a Israel que a pesar de estar lejos, El los regresaría a Su debido tiempo a la Tierra Prometida. El profeta Jeremías le habla al Reino del Norte de Israel, para que levantaran señales también llamados monumentos megalíticos o dolmens (Tzionim) y pusieran indicadores de caminos (tamrurim) para que pudieran regresar por el mismo camino por donde habían salido a la dispersión.

 Recordémonos que en el año 722 A.C. las Diez Tribus del Norte de Israel fueron llevados a la dispersión por los asirios, los cuales los llevaron a Asiria y los puso en Halaj y en el Habor, río de Gozán y en las ciudades de los medos (2 Reyes 18:11-12).

 “La distribución de estos monumentos no es inconsistente con la teoría migratoria. Los de la Europa occidental se han encontrado junto a una posible ruta marítima, al igual que en Malta, Lampesuda (sureste de Italia), Sardinia, Córsica, las Islas Baleares, España, Portugal, Francia, las Islas Británicas, Bélgica, Dinamarca, suroeste de Suecia y las costas alemanas del Báltico.” Prof. T.E. Feet y el Dr. Thomas Ashby, 1931.

 “He aquí, yo los traigo de la tierra del norte, y los reuniré de los confines de la tierra” Jeremías 31:8,35,37;33:24-26; Isaías 49:6.

¡Ni duerme ni descansa el que Guarda a Israel.!

 

Shabbat Shalom